15. El ser humano, cuando su Señor lo agracia, dice: “Mi Señor me ha honrado [porque lo merezco]”.
16. En cambio cuando lo pone a prueba restringiendo su sustento, dice: “Mi Señor me ha despreciado [y no ha tenido en cuenta mis méritos]”.
17. ¡Pero no! No han comprendido el verdadero significado de las pruebas [de la riqueza y la pobreza] y por eso no son generosos con el huérfano
18. ni exhortan unos a otros a alimentar al pobre.
19. [En lugar de eso] se apropian codiciosamente de los bienes del prójimo,
20. y son insaciables en su amor [y codicia] por el dinero.
21. ¡Basta! [Piensen en cuál será su destino] cuando la Tierra sea golpeada una y otra vez,
22. y llegue su Señor y se presenten los ángeles en fila tras fila,
23. y sea traído el Infierno. Ese día el hombre recordará sus obras, pero de nada le servirá.
24. Y dirá lamentándose: “¡Ojalá hubiera realizado buenas obras para mi vida [del más allá]!”
25. Sepan que nadie ha castigado como Él castigará ese día,
26. y nadie ha encadenado como Él encadenará [ese día].